6 de enero de 2010

(paréntesis)


Ayer dejé que la lágrima hiciera. Pobres mis lágrimas, siempre intento secarlas, sacarle la vida antes de tiempo. Ayer no, dejé a la lágrima deslizarse por la mejilla, fue como dibujando una tenue caricia a medida que creaba su camino, tan reconfortante, tan vivo me sentí al sentirla vivir, fue, no más de 4 segundos, en los que entendí que luego de ese momento casi eterno, todo iba a estar mejor. Y así fue...

P/D: Me puse en el lugar de mi padre y pensé, fue su ídolo de la juventud y pensé en cerati dentro de 25 años...
"Quiero me recuerden como a la misma felicidad"

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