
Te veo decir, te veo,
las guerras ganan terrenos,
los débiles sueñan con pelear,
y el horizonte se pierde en la cama.
Te veo decir, decir veo,
que las oraciones largas pierden sentido y que el sol parece más chico quizás,
que los anhelos nunca dejaran de ser,
y que el suelo está demasiado fértil hoy.
Te veo hablar, sin escuchar,
los vientos se llevan palabras,
el bote se llenó de mis serias miserias, por suerte se hundió,
y que tus ojos si brillan es sólo por el resplandor.
Te escucho mirar, sin hablar,
las bombas olvidadas detonan con tus manos,
tantas pérdidas, tantos años de luchar,
sólo para saber, que hoy tus ojos brillan,
si brillan, sólo por el resplandor.
pd: foto tomada de http://www.flickr.com/photos/mauianniello/

2 comentarios:
Hermoso... como vos.
mar
Realmente es una suerte que se hunda el bote por el peso de las miserias. El problema surge cuando el bote es grande o las miserias son livianas. Perduran. Como el sol.
Saludos
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