
Disfrazado de aquel verano,
no pude ver tu sol,
lo escondías, lo guardabas para vos,
Tu pasado en el viento parece golpear,
tus vientos pasados parecen volver,
y no hay nada, realmente nada que podamos ver
sin mirar con esos ojos,
esos que solo miran de costado.
Arrasó a mi ciudad y a mi jardín primitivo.
22 de marzo, Monte Cristo.

0 comentarios:
Publicar un comentario